Uno de los pilares más importantes que componen una empresa es su EQUIPO: el grupo de personas que las impulsan o estancan su crecimiento.

Creo que uno de los grandes sueños de cualquier empresario es que todos sus trabajadores sean ejemplares, que tengan un desempeño superior a lo que se espera de ellos, que nunca fallen, que tengan la “camiseta puesta”, etc. Sabemos que esto no es así, la mayoría de las empresas están lejos de ese sueño: niveles altos de rotación de personal, indisciplinadas, trabajos con mala calidad, improductivas, personal no capacitado adecuadamente, se carece de un sistema que ayude a retener a su personal más valioso, por mencionar algunas de las problemáticas típicas. Hacer cosas para poder llegar a alcanzar ese sueño parece una batalla perdida desde un inicio.

He escuchado a muchos empresarios decir: “Si pudiera despediría a todo mi equipo”; “Estoy cansado de los pleitos y conflictos irreconciliables”; “No debí contratarlos”; “Mi equipo está desmotivado”. Pero, como ningún líder de negocios ha logrado nada por sí solo, ante esto, la mayoría de los empresarios prefieren vivir resignados y aceptar que “la vida es así” (sic), que no hay más que el de vivir con esa realidad y terminan absorbiendo altos costos y sufriendo dolores de cabeza crónicos.

El maestro Sun Bin, uno de los más importantes estrategas de la antigua China, autor del libro “EL ARTE DE LA GUERRA II” (descendiente directo de Sun Tzu autor del libro EL ARTE DE LA GUERRA), en una parte de su libro escribió: “La victoria de una milicia reside en su cuerpo de élite, su valor reside en el orden, su capacidad reside en la configuración y en el impulso, su ventaja reside en la confianza, su eficacia reside en su guía, su riqueza reside en su regreso rápido, su fuerza reside en dar descanso a la gente, su daño reside en la batalla repetida.”

El párrafo anterior lo menciono porque, si es casi imposible lograr que todo nuestro equipo de colaboradores sean trabajadores modelo, sí podemos contar con un subequipo que se comporte, metafóricamente, como la Tropa Élite que menciona Sun Bin.

Si queremos armar ese subequipo no estaría nada mal tener en cuenta la diferencia que existe entre los juegos de mesa: “Las damas Chinas” con respecto al “Ajedrez”. Como líderes debemos jugar con nuestro equipo como se juega al ajedrez en lugar de damas chinas, la diferencia es que en las damas todas las piezas se mueven de la misma manera, mientras que en el ajedrez las piezas se mueven de diferente forma, lo cual permite poner en juego las diferentes fortalezas que existen en las organizaciones.

Para armar un equipo en las empresas que sea análogo al de las tropas de élite hay que recurrir a los trabajadores eficientes y eficaces, que en toda organización hay. Con ellos se podrá formar EL EQUIPO ÉLITE. Pero ¿por qué es importante que las empresas cuenten con un Equipo Élite? La respuesta es simple, en todas las empresa llegan a tener problemas que generan costos importantes, grandes dolores de cabeza por no resolverlos con prontitud. Por ejemplo, los cuellos de botella, que se llegan a presentar en la parte operativa, son de esa categoría. Las personas que se enfrentan a éste tipo de situaciones sabrán de lo que estoy hablando.

Para que el Equipo Élite triunfe, sin grandes costos, hay que alinearlo a las siguientes características: Que sean disciplinados. Que mantengan el orden. Que cuiden las formas y la organización establecida por la dirección. Que unifiquen los esfuerzos de las personas que tienen diversas capacidades físicas, experiencias, conocimientos y psicológicas, esto permite que se igualen las disparidades individuales. Algunos de los integrantes serán optimistas y con una actitud positiva. Que alienten y empujen a los menos capaces. También habrá los que son prudentes, quienes frenarán a los que son impulsivos.

Debe ser claro que el objetivo principal, del Equipo Élite de las empresas, es el de ayudar a resolver los problemas antes de que se salgan de control, o que tendrán un alto costo porque no se resuelven con prontitud. Por ejemplo perder clientes por mal servicio. Sus integrantes son los que asumen el liderazgo en los procesos operativos que están generando las problemáticas principales que afectan el desempeño de la organización.

Las habilidades del Equipo Élite, como un todo, permitirán lograr que se organicen las personas de manera que funcionen como una unidad, cuya fuerza se deberá de concentrar en el problema a resolver, de esta manera se podrá dirigir de forma coherente para conseguir un foco intenso de poder e impacto. Ahora, algo importante es que después de haberse eliminado, o controlado el problema, el Equipo de Élite deberá de enseñar al personal del área para que en el futuro sean ellos quienes resuelvan los problemas similares como a los que se acaban de enfrentar.

Es primordial que al Equipo Élite sea guiado por alguien que les genere confianza. Tengamos presente que la ventaja y la eficacia residen en la confianza y en la guía, porque la confianza en el liderazgo unifica a la gente y fortalece el liderazgo. Sin guía, la confianza es ciega; sin confianza, la guía carece de poder.

Hay un gran beneficio inmerso al trabajar con Equipos Élite, cuando se logra tener bajo control al problema los integrantes del Equipo Élite podrá incorporarse rápidamente al área donde pertenece, donde probablemente habrá problemas consecuencia de sus ausencias, y ahora ayudarán a evitar un despilfarro de las capacidades constructivas y de recursos materiales de su área. Ésta es la forma de evitar un desperdicio inútil y de recuperarse del esfuerzo al prestar a personal valioso. El beneficio que tienen las áreas que prestaron al personal para el Equipo Élite es que su moral crecerá.

Todo suena muy bien, pero existe un riesgo que puede causar un gran daño y se halla cuando éste tipo de batallas se repite continuamente, ya que esto genera un gasto continuo de energía, recursos humanos y materiales e inevitablemente agota la fortaleza de una fuerza, aunque sea una fuerza vencedora, haciéndola en definitiva vulnerable a la pérdida de capacidad para evitar, resistir o soportar factores desfavorables. En otras palabras, no se debe de abusar en el uso de los Equipos Élite, esto terminaría destruyendo su flexibilidad para ayudar en la eliminación de problemas puntuales.

Para evitar correr con ese riesgo es necesario desarrollar la capacidad para atraer buenos elementos y contratarlos, como también retener a los mejores. Se requiere trabajar todo el tiempo con el factor humano para tratar de que estén alineados, ayudarles a ser productivos y que haya una cultura de enfoque hacia los resultados, además de no descuidar las relaciones, asegurando que éstas sean sanas.

¿Entonces qué hay que hacer? Las empresas, aparte de poder contar con un Equipo Élite, necesitan que el resto de su personal esté bien articulado, alineado y sean inteligentes laboralmente. En general que las organizaciones sean saludable para operar y así ser exitosas.

Los líderes empresariales deben de poner atención a los siguientes puntos:

  • La situación actual ha traído muchos cambios en el mercado laboral, con un importante número de personas talentosas buscando empleo y nuevas opciones de trabajo. ¡Ahora es tiempo de atraerlos a su equipo!
  • Estudios han demostrado que para que las personas estén contentas y sean productivas, necesitan más interacciones positivas que negativas. Mostrarles aprecio y soporte a su trabajo. Tengamos presente que la forma en que tratemos a nuestro personal durante las crisis, será algo que nunca olvidarán.
  • Puede ser difícil pensar en «alineación» cuando los equipos operan a distancia, pero si se comparte una visión, se enfocan, saben hacia dónde se dirige y por qué deben llegar ahí, no tendrás mayor problema. Se necesita tener claras las metas de la empresa y cuál será la estrategia para llegar ahí.
  • Si como líderes no tenemos un propósito más significativo que el de ganar dinero, nuestros empleados centrarán su energía en algo más. Si se inspira y atrapa el corazón de la gente con un propósito, ellos darán un 40% más de su esfuerzo.

Formar un equipo sólido intimida, por lo que muchos líderes prefieren dedicar tiempo y energía en temas cuantitativos, pero tener al equipo correcto debe estar en sus prioridades para escalar su empresa.

Ojalá y ya no se pierda el tiempo para implementar las acciones que ayuden a escalar a las empresas.

Andrés Herrera
Andrés Herrera

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